El diagnóstico gratuito.
Qué incluye y qué pasa después.
Antes de proponer nada, necesitamos entender qué está pasando. El diagnóstico existe para eso: identificar los puntos de fuga reales, no los genéricos.
La mayoría de problemas de captación no están donde se buscan.
En casi todos los negocios con los que hablamos, el problema no es la falta de inversión publicitaria. El problema es que no se sabe exactamente cuánto cuesta cada cliente nuevo, qué canal genera los clientes que realmente pagan, ni dónde se rompe el embudo entre el primer contacto y la venta.
Tomar decisiones de presupuesto sin esos datos es arriesgado. El diagnóstico existe para resolver esa falta de información antes de proponer ningún trabajo de implementación.
No cobramos por el diagnóstico porque sin entender el problema con suficiente profundidad no podemos proponer nada útil. Es un criterio práctico, no un gancho de marketing.
Cuatro pasos, sin sorpresas.
Entendemos qué está pasando: qué canales usáis, qué datos tenéis, qué decisiones os resulta difícil tomar sin información clara. Sin cuestionario previo — solo una conversación directa sobre el negocio.
Revisamos la web, el tracking, los perfiles de Google Analytics 4 y Search Console, y las campañas activas. Identificamos los gaps concretos, no los genéricos. Si no tenéis acceso compartido, trabajamos con lo que se puede auditar desde fuera.
En 48–72 horas enviamos un documento con los puntos de fuga específicos de vuestro caso, las prioridades ordenadas por impacto potencial, y una estimación de qué mejoraría si se resuelven. Sin plantilla genérica.
Si lo que necesitáis entra dentro de lo que hacemos, presentamos una propuesta de trabajo concreta con alcance, plazos y coste. Sin presión, sin plazos artificiales. Si no hay encaje, lo decimos directamente.
Lo que suelen preguntar antes de contactar.
Empezamos por entender qué está pasando.
Sin cuestionario previo. Una conversación de 30 minutos y un informe concreto en 48–72 horas.